simplificando, no quiero jugar a los roles de persona adulta.
Es que ahora adoro lo sencillo, las miradas sin miedo y decir : tú me gustas. Esto no es sinónimo de nada. Significa lo que es, es alegría de vivir y poco miedo al ridículo.
Pero no vamos a renunciar tampoco al juego de seducción....ese que hemos aprendido con los años...vale, volvamos a las miradas de soslayo, tú me miras y vienes corriendo a preguntarme la hora, cualquier cosa, o yo te veo llegar y apresuro mis pasos para coincidir en la puerta y rozar levemente nuestras manos, riendo para hacer creer que hemos hecho creer que ha sido casual.
Se que vas a estar y preparo con mimo mi lencería, no la vas a ver, pero yo siento que la llevo para ti, y tu mirada hace que un gozo me recorra, me empape. Tú sabes que voy a estar y llamas, y acudes a mi lado con cualquier excusa, yo busco tu mirada y tú bajas de repente la vista hacia mis rodillas, y sonríes y tu voz se vuelve grave, yo pienso que se agrava por el deseo, porque el deseo es en clave de sol.
Y a punto estoy de romper este hechizo simplificando, pero, jugaremos un poco mas, porque como nos hemos convertido en adultos, no podemos decirnos: tú me gustas.
Y jugaremos un poco mas, o jugaré yo, al fin y al cabo todo esto puede que no sea mas que mi ilusión, así que....seguiré ilusionada
No hay comentarios:
Publicar un comentario